Ir al Catalogo de Recetas
Un plato mediterráneo suave y reconfortante, perfectamente adaptado para la enfermedad renal crónica. El pollo se hornea lentamente con hierbas aromáticas, acompañado de zanahorias glaseadas con un toque de miel y arroz blanco esponjoso. Bajo en sodio, potasio y fósforo, pero lleno de sabor.